sábado, 31 de mayo de 2008

Bienvenidos a Milán

Nunca he estado en Milán. Lo único que sé es que tiene dos equipos de fútbol en la Serie A, un centro importante de moda y que alberga la Scala, un teatro o algo así de fama mundial. Y desde hoy sé que es la primera ciudad en Italia que aplica el apartado 11 bis del artículo 61 del Código Penal italiano. Este apartado prevé agravar las penas en un tercio cuando el delito sea cometido por un inmigrante sin permiso de residencia. La discriminación es evidente. Ser italiano o no, no creo que diferencie mucho el delito cometido. Un chileno de 18 años sin permiso de residencia está acusado de daños y resistencia. No conozco el CP italiano, pero este tercio puede suponer ingresar en prisión cuando para un nacional puede acarrear una multa, al menos así es en España con penas de hasta 2 años. Pero en su carrera hacia la historia esta ciudad también es pionera en aplicar el decreto Marodi que da más poder a la policía local para controlar a los "sin papeles". Algo difuso que otorga demasiado poder para la policía. Esto implica redadas indiscriminadas en trenes y autobuses buscando inmigrantes "ilegales". No puedo creer que en Europa, donde a menudo presumimos de ser los más demócratas y los más sensatos del mundo, ocurra esto. Presunción de culpabilidad sólo por no ser residente legal. Me imagino yendo en bus y un grupo de policías subiendo pidiendo documentación entiendo que sólo a los que tengan aspecto de no italiano. Tremendo. No puedo más que imaginármelo como en tantas películas que he visto de la Alemania nazi, los extranjeros aterrorizados, sintiéndose perseguidos y, a mí me pasaría, sintiendo rechazo hacia este país. ¿Cómo le explicaría yo a mi hijo que los extranjeros son igual que él, que la raza no tiene nada que ver si contemplara una escena como esta? Inadmisible. Retrógrado. Caldo de cultivo para extremismos de todo signo. Peligroso para la proia sociedad, se desvertebra. Todo esto causado por el ansia de seguridad, del miedo de la población a los extranjeros que delinquen, metiendo a todos en el mismo saco, el del delito. Y metemos a toda la etnia gitana en este mismo saco, sin distinción, sin respetar el principio de individualidad. Soluciones a un problema, dicen. Y cuando los gobiernos legislan sobre el miedo de la población nada bueno podemos esperar, el miedo es la peor inspiración de la ley.

2 comentarios:

Graziano dijo...

Asi es caro amigo, lo q escribiste en este post es toda verdad. Hay q preguntarse el porque de todo este miedo por el diferente. En los ultimos anos las noticias de cronaca, q pasan en television, han subido del 10% al 24% y eso no solamente por el aumentar de la criminalidad (q no subio si tanto) sino pq hablando de eso la gente, digamos, esta distraida...
Estamos viviendo una fase de decadencia politica y cultural aqui donde la Iglesia y la derecha estan haciendo todo lo q quieren, donde la vida de un obrero q muere durante su trabajo tiene meno importancia de una aglomeracion celular de un feto en fase de formacion, donde los impuestos se veen como un robo, donde la gente se arma y forma rondas en busqueda de un delinquente....son cosas q ya hemos vivido aqui en los anos '20 y en Alemania en los '30. Hemos elegido como representantes politicos unos personajes q encuentran en el odio, en el miedo, en el poner un ser umano contro otro el motivo para poder hacer mejor todos sus traficos e intereses privados como decir la politica es cosa para nosotros (cosa nostra) precisamente!!!

Pequeña Desorden dijo...

Trabajo con niños que acuden a centros educativos privados y es tarea imposible hacerles entender que Inteligencia, Dinero y Cultura no van unidos.Estos niños crecerán y con la cantidad de oportunidades que tienen, el que sea capaz, llegará alto. Da miedo pensar que alguno de los chavales que conozco puede llegar a ser ministro de algo.