martes, 6 de enero de 2009

Campaña electoral

Dentro de cinco semanas hay elecciones en Israel. Supongo que Haifa, Tel Aviv y Sderot están llenas de carteles pidiendo el voto para los Laboristas, el Likud y demás partidos. Pero parece ser que el gobierno de Olmert, en horas bajas, ha decidido dar un golpe de efecto en su campaña. Parece ser que hoy en día el diálogo y la vía diplomática no venden, no cala en nuestras sociedades. Así que después de un bloqueo de año y medio que asfixia a la población civil de Gaza y que no ha obtenido los resultados deseados por el gobierno judío porque siguen cayendo cohetes de fabricación palestina con un alcance máximo de 40 kilómetros de distancia, ha decidido contentar al sector más conservador y arrasar Gaza. Así sin más. Uno de los ejércitos más poderosos del mundo se enfrenta a milicianos terroristas de Hamás con todo su poder: primero bombardeos aéreos mientras concentra toda la artillería en la frontera. Viendo las imágenes de los tanques israelíes en formación y los soldados tan relajados pienso que el enemigo palestino no tiene muchos recursos para atacarles. Después de bombardear con aviones sin oposición lo que les vino en gana (objetivos militares según Israel, como el Ministerio de Justicia de la ANP) ahora entra la artillería, sus famosas excavadoras y la infantería. Desalojan a los palestinos de sus casas para destruir completamente su barrio en diez minutos. Y la ministra de Exteriores israelí de nombre impronunciable (por la vergüenza que da) niega una situación de catátrofe humanitaria. Usando métodos que creíamos superados lanzan mensajes por la Televisión Palestina, tiran octavillas llamando a la delación... mientras siguen cayendo bombas de forma masiva sobre la población civil. Hamás lanza cohetes sobre el sur de Israel en represalia, pero, aunque el valor de la vida humana es igual en todo el mundo, los recursos de que dispone un israelí y un palestino para defenderse están diferenciados por la anchura de mil franjas.
Echo de menos los tiempos en los que las elecciones se peleaban en mítines y visitas a mercados. Ahora la metáfora pelear ha dejado se ser tal y efectivamente ha bajado al terreno de las bombas y la metralla. El gobierno que elija el pueblo israelí debería hacer acto de conciencia y apostar por el poder o por una verdadera paz en la zona, una responsabilidad que tiene como mínimo para con sus propios electores y como máximo por ética humana.

5 comentarios:

Tomás Goic dijo...

Cada vez que veo en las noticias lo que el gobierno de Israel hace con su ejército contra el pueblo de Palestina me acuerdo de los documentales sobre la segunda guerra mundial en la que se veían las mismas tácticas por parte de los NAZIS, en definitiva los líderes judíos aprendieron muy bien como perseguir y aniquilar a un pueblo, y para colmos de males quien se atreva a denunciar sus atrocidades contra los palestinos de inmediato son tildados de ANTISEMITAS, y todavía existe gente que los cree el pueblo de dios.

Gracias por tu visita a mi blog y por tus comentarios.

Nesta dijo...

Y mientras tanto los defensores de la paz mundial siguen sin hacer nada, se ve que con el cambio de presidente están demasiado atareados.

ynosek(+)kontarte dijo...

yo es que no entiendo nada ... dónde están "los grandes" que suelen poner el grito en el cielo??? de paseo ...

es una locura ...

Todo a Cien dijo...

es tristísimo que los mas poderosos esten mas ocupados en la crisis mundial que en arreglar este tipo de conflictos. las elecciones de mercadillo tienen también, a veces, tintes antidemocráticos. tu lo sabes.

Graziano dijo...

tengo un premio para tu blog visita mi blog para ver
saludos